Otoño en Madrid: Los mejores sitios en dónde puedes admirar los paisajes otoñales

08 Octubre 2021

El otoño es sin duda una de las épocas más bonitas para contemplar los diferentes paisajes en la capital, ya que la ciudad está más colorida que nunca. En el post de hoy te dejamos los lugares que no te puedes perder si vives o vienes a Madrid en otoño.

Jardín Botánico

Uno de los lugares más típicos y de parada obligatoria en esta época del año es el Jardín Botánico de Madrid. Se encuentra en el centro de la capital, muy cerca de la estación de Atocha, y es un lugar en el que es posible disfrutar de la naturaleza y de la calma. Está repleto de rincones de ensueño que contemplan más de II siglos de historia. Encontrarás más de 5000 especies de vegetales y lo curioso es que, durante la visita, introducen a los visitantes en el conocimiento de la ciencia botánica.

Paseo del Prado

Se encuentra al lado del Jardín Botánico. Este paseo destaca por albergar algunos de los museos más importantes de la ciudad. En él se ubican los museos del Prado y Thyssen y muy cerca el Centro de Arte Reina Sofía, promocionados turísticamente bajo la denominación de Paseo o Triángulo del Arte. La parte central del Paseo del Prado es peatonal y allí nos encontraremos un paseo custodiado por árboles inmensos. Si miramos hacia un lateral, al lado de Caixa Fórum, nos encontraremos el famoso jardín vertical. Sin duda una maravilla urbanística que no puede ser visitada en otra mejor época del año para ver su festival de colores otoñales.

Parque del Retiro

Con 125 hectáreas y más de 15.000 árboles, el parque de El Retiro es un remanso verde en el centro de Madrid. Especial atención merecen algunos de sus jardines: el jardín de Vivaces, los jardines de Cecilio Rodríguez (jardines clasicistas con aires andaluces), los jardines del Arquitecto Herrero Palacios, la Rosaleda (colección de rosas) y el Parterre Francés con el ahuehuete, el árbol más antiguo de Madrid, del que se dice que podría tener alrededor de 400 años. Desde el 25 de julio de 2021, es reconocido, junto al Paseo del Prado, como Patrimonio Mundial de la Unesco.

Templo de Deboh

Se trata de un templo egipcio del siglo II instalado cerca de la Plaza de España. El templo fue donado a España por el gobierno egipcio para evitar que quedara inundado. La construcción del templo la inició a comienzos del siglo II a. C. el rey de Meroe Adijalamani, quien dedicó una capilla a los dioses Amón e Isis. La capilla está decorada con relieves. Tras la anexión de Egipto al Imperio Romano, los emperadores Augusto, Tiberio y, tal vez, Adriano, culminaron la construcción y decoración del edificio. Lo que más se puede destacar del Templo de Deboh es que tiene los mejores atardeceres de Madrid. Solo tienes que ir a la hora clave y dejar que la luz del atardecer haga su magia.

Jardines de Sabatini

Los Jardines de Sabatini son unos jardines de tipo clasicista creados en la década de 1930 en el lugar que ocupaban las caballerizas construidas por Sabatini para el Palacio Real, de ahí el nombre. Situados frente a la fachada norte del Palacio Real y promovidos durante la Segunda República, los jardines se terminaron de construir tras la Guerra Civil. Las vistas desde este lugar son espectaculares a cualquier hora del día pero, al caer la noche, es cuando alcanza su grado máximo de espectacularidad. Desde el gran estanque rectangular del centro del jardín, rodeado por fuentes, árboles y esculturas de mármol blanco, podrás contemplar cómo los tonos amarillos y rojizos cambian las tonalidades de las piedras grisáceas del Palacio y verás finalmente el sol esconderse tras la perspectiva de la Casa de Campo.

Campo del Moro

No tiene tanta fama como los anteriores pero sin duda merece la pena descubrirlo. Este fabuloso jardín de estilo inglés decimonónico sigue el concepto romántico de la naturaleza. En 1931 fue declarado Monumento Histórico Artístico. Los terrenos del Campo del Moro no fueron ajardinados antes ante la imposibilidad de conectarlos con el Palacio Real, situado a mucha mayor altura. Esta posición elevada se aprovechó para crear una de las mejores perspectivas madrileñas, la del Palacio Real detrás de un gran tapiz verde jalonado por fuentes monumentales dentro de un amplio y sombrío jardín romántico. Los jardines cuentan con dos fuentes neoclásicas: la de los Tritones y la de las Conchas.

Parque del Capricho

Este parque está situado al norte de Madrid y solo lo encontrarás abierto los fines de semana y los días festivos. Paradójicamente es uno de los más bellos y que menos se conoce. Construido entre 1787 y 1839 para los Duques de Osuna, su principal promotora fue la duquesa, doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel. La duquesa creó un auténtico paraíso natural que frecuentaron las personalidades más ilustres de la época. Después de su muerte, comenzó su declive hasta que el Ayuntamiento de Madrid compró el parque y comenzó su recuperación. El parque alberga una importante riqueza botánica, escultórica y artística.

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