Del 1 al 30 de agosto estarán en vigor los horarios de verano correspondientes al mes de agosto para las líneas ML2 y ML3. Puedes consultar los horarios en nuestra web y en el apartado "avisos" de la zona descargas, en los interfonos de las estaciones y paradas o llamando al teléfono gratuito 900 92 93 92.
Mientras media ciudad hace las maletas, los barrios más tradicionales de Madrid se preparan para vivir sus días grandes. Cada agosto, San Cayetano, San Lorenzo y la Virgen de la Paloma llenan de música, farolillos y mantones las calles de Lavapiés y La Latina en una sucesión de fiestas que huelen a limonada, a chotis y a Madrid de toda la vida. Si te quedas en la ciudad este verano, son una cita imprescindible.
Aunque solemos hablar de ellas como un todo, en realidad son tres celebraciones encadenadas que llenan buena parte del mes. Las de San Cayetano abren el calendario del 4 al 7 de agosto en el entorno de Lavapiés y El Rastro; les siguen las de San Lorenzo, del 8 al 11, en el mismo barrio de Embajadores; y el broche lo pone la Virgen de la Paloma, del 13 al 16 de agosto, en La Latina y Las Vistillas. Casi dos semanas seguidas de verbena en el corazón castizo de la capital.

Detrás de tanta fiesta hay una historia que se remonta al siglo XVIII. Cuenta la tradición que, en 1787, una vecina llamada Isabel Tintero encontró un cuadro abandonado de la Virgen y lo colocó en el portal de su casa, en La Latina. La devoción vecinal creció tan deprisa que en 1795 se levantó una capilla en su honor, y la Virgen de la Paloma acabó convertida en una de las patronas más queridas del Madrid popular. Lo que empezó como un acto religioso sencillo es hoy una de las grandes citas del verano madrileño, con procesiones que reúnen a miles de personas por las calles de La Latina cada 15 de agosto.
El alma de estas fiestas está en la calle. Los chulapos y chulapas se visten con sus trajes tradicionales, los mantones de Manila y las gorrillas, y bailan chotis al son del organillo como se hacía hace un siglo. Las verbenas se llenan de farolillos, limonada y chocolatada castiza, y no faltan los clásicos más divertidos, como las carreras de camareros o de tacones. Para quienes buscan planes en familia, hay talleres, cuentacuentos, magia y actividades para los más pequeños, mientras que por las noches los escenarios acogen conciertos para todos los gustos. Una mezcla de tradición y ambiente festivo que hace que estos días tengan algo especial. Puedes consultar el programa completo al detalle haciendo clic aquí.

Las calles estrechas de Lavapiés y La Latina se llenan hasta la bandera durante estas fechas, así que la mejor forma de disfrutarlas es dejar el coche en casa. Moverte en transporte público te ahorra el quebradero de cabeza de buscar aparcamiento, te deja a un paso del ambiente y te permite volver tranquilo después de la verbena. Ponte lo más fresco que tengas, déjate llevar por el sonido del organillo y descubre por qué, cada agosto, el Madrid más castizo sigue siendo una fiesta.
